Lo que comenzó en la pequeña cocina de Doña Rosa hace 40 años, hoy es un homenaje a la verdadera gastronomía mexicana. No usamos atajos; molemos el maíz, asamos los chiles y cocinamos a fuego lento.
Aquí no vienes solo a comer, vienes a recordar el sabor de la comida hecha con amor.
"El mejor mole que he probado fuera de Oaxaca. El servicio es impecable."
"Vengo cada semana por las enchiladas suizas. Sabor auténtico."
"Celebramos aquí el cumpleaños de mi papá y fue perfecto."